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Doctrina de Dios: La Trinidad (Parte 4)

Date : April 1, 2019

El Espíritu Santo

Hemos estado viendo la doctrina de la Trinidad. Hemos visto que el Nuevo Testamento afirma que el Padre es una persona distinta al Espíritu y al Hijo, y que el Padre es Dios. En efecto, cuando las Escrituras usan la palabra “Dios”, ellas típicamente hacen referencia al Padre. En segundo lugar, vimos que de manera similar las Escrituras dicen que Jesucristo es una persona distinta del Padre y del Espíritu, y que Jesucristo es Dios, no en el sentido de que Jesús es el Padre, sino que en el sentido de que Él es divino. El Nuevo Testamento típicamente se refiere a Jesús con el nombre del Antiguo Testamento para Dios – kurios o Señor.

Hoy vamos a ver la tercera persona de la Trinidad – el Espíritu Santo. Nuevamente, veremos que el Nuevo Testamento afirma tanto que el Espíritu Santo es una persona distinta del Padre y del Hijo, y que el Espíritu Santo también es Dios.

Primero, el Espíritu Santo es una persona distinta.

Lucas 11:13: “Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?” Aquí se habla del Padre como una persona distinta del Espíritu Santo. El Espíritu Santo es dado por el Padre a aquellos que se lo piden.

Juan 14:26: “Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.” Aquí las tres personas son distinguidas. Está el Espíritu Santo que es dado por el Padre en el nombre del Hijo. Las tres personas son mencionadas en esta única frase como personas distintas.

Vayan a Juan 15:26 – un versículo muy interesante. Nuevamente Jesús está hablando: “Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí.” Nuevamente ahí tenemos las tres personas mencionadas. Está el Padre, el Espíritu Santo quien dará testimonio del Hijo – es decir de Jesús. Lo que es especialmente interesante sobre este versículo es que Juan enfatiza la personeidad del Espíritu Santo al usar el pronombre masculino para él a pesar de que la palabra “Espíritu” (pneuma en griego) es neutra. Así que cuando dice “el Espíritu de Verdad, el cual procede del Padre”, él en realidad viola las reglas gramaticales del griego. En lugar de decir “el Espíritu que procede del Padre; esto dará testimonio de mí,” él usa el pronombre masculino “él” – “él” dará testimonio de mí” – para resaltar que estamos hablando aquí sobre una persona, y no de una cosa. El Espíritu Santo es una persona tal como los son el Padre y el Hijo.

Romanos 8:26-27. Pablo dice,

“Y de la misma manera, también el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; porque no sabemos orar como debiéramos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles; y aquel que escudriña los corazones sabe cuál es el sentir del Espíritu, porque Él intercede por los santos conforme a la voluntad de Dios”.[1]

Aquí Pablo describe el ministerio del Espíritu Santo de interceder por nosotros ante el Padre. Nosotros no sabemos qué orar en muchas ocasiones. Tenemos una sabiduría y percepción limitadas. Pero el Espíritu Santo intercede por nosotros ante el Padre, y el Padre conoce la mente del Espíritu y conoce cómo responder a nuestras oraciones porque el Espíritu intercede en acorde a la voluntad de Dios. Así que tenemos aquí el muy interesante ministerio del Espíritu Santo de orar por nosotros o de interceder ante el Padre de manera que él convierte nuestras oraciones, por así decirlo, en la voluntad de Dios.

Mateo 28:19 es uno de los pasajes trinitarios famosos en el Nuevo Testamento, donde las tres personas son mencionadas. Jesús les dice, “Id, pues, y haced discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo”. Aquí tenemos esta fórmula del bautismo en donde las tres personas son mencionadas. Las personas que se convierten al cristianismo deben ser bautizadas en nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. 

2 Corintios 13:14 también menciona a las tres personas de la Trinidad. Una hermosa bendición: “La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros”. Aquí tenemos a la gracia de Cristo, el amor de Dios (es decir el Padre), y la comunión con el Espíritu Santo. Así que las tres personas son mencionadas en esta bendición justo como en la fórmula bautismal.

Finalmente, 1 Pedro 1:1-2 también menciona a todas las tres personas de la Trinidad:

“Pedro, apóstol de Jesucristo, a los expatriados de la dispersión en el Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia, elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu, para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo: Gracia y paz os sean multiplicadas”.

Aquí se ve a las tres personas: Dios el Padre que ha escogido y predestinado a los creyentes, El Espíritu que los santifica para obediencia a Jesucristo.

Así que tenemos varios pasajes, yo pienso, en los que el Espíritu Santo es distinguido tanto del Padre como del Hijo. Él es una persona distinta.

Debemos hacer una nota aquí sobre cómo el Nuevo Testamento usa [algunas] terminologías. Vimos que muy comúnmente la palabra “Dios” simplemente se refiere al Padre. Cuando se trata del Espíritu Santo, Jesús prometió que el Espíritu Santo vendría en su lugar y en su nombre. Él continuaría con el ministerio de Jesús en la ausencia de Jesús después de que Jesús ascendiera al Padre. Vean Juan 14:26: “Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho”. Aquí el Espíritu Santo es enviado en el nombre de Cristo, y él sirve para recordar la enseñanza de Cristo a los discípulos. 

También vean lo que Juan 16:13-14, Jesús dice,[2]

“Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir. El me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber”.

Vemos aquí la subordinación del Espíritu Santo hacia el Hijo en el plan de salvación. El Espíritu Santo no habla de su propia autoridad. Más bien hemos visto que él viene en el nombre del Hijo – en el nombre de Cristo – y luego él les declarará a los discípulos lo que él había recibido – las cosas concernientes a Jesucristo. El rol del Espíritu Santo es el de dar testimonio y continuar con el ministerio de Jesús, actuando en su nombre, con su autoridad y en su lugar.

Así que en el Nuevo Testamento, el Espíritu Santo se identifica tan cercanamente con Jesucristo que él es llamado como el Espíritu de Cristo – no el Espíritu de Dios sino el Espíritu de Cristo, o incluso algunas veces él es llamado Cristo. Vean, por ejemplo, al pasaje muy interesante en Romanos 8:9-11. Aquí Pablo dice,

“Más vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él. Pero si Cristo está en vosotros, el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado, más el espíritu vive a causa de la justicia. Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros”.

¿Notaron la terminología y el progreso? Pasa de ser el Espíritu de Dios al Espíritu de Cristo hasta simplemente ¡Cristo! Si Cristo está en ti (lo que significa el Espíritu de Cristo, es decir, el Espíritu de Dios, el Espíritu Santo). Aquí tenemos la identificación del Espíritu tan completa con Cristo que él, en realidad, es referido como Cristo.

Es muy común hoy, que las personas digan que para nacer de nuevo, se necesita recibir a Cristo como Salvador, y es el recibir a Cristo lo que producirá el nuevo nacimiento y una relación con Dios. Técnicamente es realmente el Espíritu Santo a quien recibes. Cuando una persona pone su fe en Cristo, él recibe al Espíritu Santo quien ahora continúa con el ministerio de Cristo y el que producirá el re-nacimiento espiritual – el nuevo nacimiento – lo que lo pondrá en una relación con Dios. Pero dado que el Espíritu Santo está tan cercanamente identificado con Cristo, usualmente hablaremos sobre recibir a Cristo. No hay nada malo con eso mientras mantengamos en mente y entendamos que Cristo en términos de su naturaleza humana está con el Padre. Él está ausente de este mundo. Algún día regresará nuevamente cuando Cristo regrese, pero en su ausencia es el Espíritu Santo el que continúa el ministerio al mundo y a la iglesia también.

Cuando lleguemos a la sección sobre la doctrina del Espíritu Santo, veremos aún más sobre los ministerios múltiples que esta tercera persona de la Trinidad tiene en el mundo hoy. Pero por hoy simplemente queremos notar que el Espíritu Santo no es el fantasma de Jesús. Cuando se habla del Espíritu Santo no se quiere decir que es el fantasma de Jesús. Ni se quiere decir por el Espíritu Santo alguna clase de – cosa, una fuerza neutral o un objeto impersonal.[3] El Espíritu Santo es una persona tal como el Hijo y el Padre quien está trabajando ahora en el mundo y en la iglesia para cumplir con el ministerio de Jesús. 

Este es el primer punto: El Espíritu Santo es una persona que es distinta del Padre y del Hijo.

Además, para afirmar lo obvio, el Espíritu Santo es Dios. El Espíritu Santo, como el Padre y el Hijo, es Dios.

Veamos Mateo 12:28, por ejemplo. Aquí sería sencillo encontrar pasajes que dan testimonio de la deidad del Espíritu Santo. Leemos las palabras de Jesús: “Pero si yo por el Espíritu de Dios echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios”. Aquí él se refiere al Espíritu Santo como el Espíritu de Dios, el que trae el Reino de Dios a la tierra.

Hechos 5:3-4 es un pasaje muy interesante sobre la historia de Ananías y Safira y el juicio de Dios sobre ellos en la iglesia primitiva. Aquí Pedro está reprendiendo a Ananías por su engaño. Pedro dice,

“Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad? Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios”

Notemos en el versículo 3, Pedro le dice a Ananías “¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo?” y luego en el versículo 4 él dice, “No has mentido a los hombres, sino a Dios”. Así que aquí hay una ecuación hecha del Espíritu Santo con Dios. El Espíritu Santo es deidad.

Romanos 8:9. Ya hemos leído este versículo: “Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros”. Aquí se le refiere al Espíritu, nuevamente, como el Espíritu de Dios.

Finalmente, 1 Corintios 6:11. Pablo dice, “ya han sido lavados, ya han sido santificados, ya han sido justificados en el nombre del Señor Jesucristo y por el Espíritu de nuestro Dios”.

Así que el Espíritu Santo es Dios y, sin embargo, al mismo tiempo el Espíritu Santo es distinto del Padre y del Hijo. Tenemos las mismas verdades sobre el Espíritu Santo que vimos para el Padre y el Hijo. Él es una persona distinta y él es divino.

COMIENZO DE LA DISCUSIÓN

Alumno: Con toda esa evidencia de la Escritura, me pregunto ¿qué clase de respuesta los Unitarios y otros escépticos tienen? ¿Acaso algunos de esos pasajes están en disputa o tal vez tienen alguna variación textual por medio de la cual intenten escapar?

Dr. Craig: No, no creo que eso sea un asunto de variaciones textuales como si existieran algunos manuscritos que dicen algo diferente. Simplemente van a tener que poner otra interpretación totalmente diferente para evitar la fuerza de lo que he dicho aquí. Pienso que el Unitarismo está motivado no tanto por la poca claridad o la ambigüedad del propio texto sino más bien por la doctrina de la Trinidad misma. Para algunas personas simplemente parece incomprensible decir que Dios puede ser tres personas. Así que debe de haber una manera de evadir eso.

Alumno: Invariablemente, cuesta la divinidad de Jesús.

Dr. Craig: ¡A menos! Aquí hay una manera en la que no lo haría. Podría significar que sacrifiques la divinidad de Jesús y considerar a Jesús como meramente humano, ¿correcto? Y Dios simplemente es Dios el Padre.[4] Pero existen hoy en día lo que son llamados “Pentecostales Unicitarios”. He conocido realmente a personas así. Cuando estuvimos en Francia en la escuela del idioma francés, uno de los misioneros que estaba ahí aprendiendo francés para ir a África era un miembro de una de estas denominaciones del Pentecostalismo Unicitario. Lo que ellos creen es que Dios es una persona y esa persona es Jesús. El afirmó la deidad de Cristo, pero él pensaba que Jesucristo es Dios – la única persona Dios – encarnado. Él negaba la Trinidad, pero afirmaba la deidad de Cristo. Es una clase de versión moderna del Modalismo como veremos, pero si era extraña.

Alumno: Como usted sabe, los Testigos de Jehová creen que el Espíritu Santo es la fuerza impersonal de Dios como la electricidad o el agua. Una de las maneras en las que ellos intentan refutar todos esos pasajes que parecen referirse al Espíritu Santo como “él” o que parecen indicar que son una persona es que estos están usando el lenguaje de personificación y ellos dan otros ejemplos de cómo la Sabiduría y otras cosas que son impersonales son referidas en la Biblia como si fueran personas. Ellos intentaran usar eso para desechar muchos de los pasajes sobre el Espíritu Santo donde parece que se habla sobre una persona. En el evangelio de Juan se usa el género neutral – ellos intentaran usar eso para decir que eso muestra que es una fuerza impersonal y cualquier cosa donde dice “él” simplemente es personificación.   

Dr. Craig: Permíteme lidiar con el segundo punto primero y luego iré al primer punto. En el griego, a diferencia del inglés, tenemos artículos con género – masculino, femenino y neutro. “Ho” es el masculino; “he” es el femenino; y “to” es el articulo definido en griego. Es justo como el alemán en este sentido. En alemán tienes der, die, das, como artículos definidos. Cualquiera que haya estudiado alemán sabe cuán difícil es recordar todo el tiempo cual es el género del sustantivo que se acaba de aprender y luego como conjugar estos artículos cuando cambian en los casos de acusativo, dativo y genitivo, con los artículos indefinidos y los adjetivos después de ellos, y así. Se vuelve muy complicado. No hay significado en lo absoluto sobre el género de estos artículos. Por ejemplo, en alemán, la palabra para “pequeña niña” es das mädchen. ¡Pero eso no significa que las personas piensen que las pequeñas niñas son objetos neutros! Simplemente es una peculiaridad del lenguaje. Así que no puedes inferir nada sobre el carácter personal de alguien del genero del articulo definido. De manera similar, en el griego, la palabra para Espíritu es neutra – to pneuma. Es como nuestra palabra “neumático” lo cual significa aire. To pneuma significa Espíritu o viento. El hecho de que pneuma es neutro no dice nada sobre si el Espíritu Santo es una persona. De hecho, como vimos en Juan, él en realidad viola la gramática al no usar el pronombre relativo que es neutro. El usa el pronombre relativo que es masculino, lo cual pienso que es muy revelador.

Respecto al primer punto, ciertamente tienes razón en que las Escrituras en varias ocasiones usaran el dispositivo literario de la personificación. Un gran ejemplo es Proverbios 8 donde la Sabiduría de Dios esta personificada como una dama – la Dama Sabiduría. Ella llama a las personas a venir a mí y aprendan de mí y les ensenaré a los jóvenes a caminar en los caminos de Dios y a no ser necios. La Dama Sabiduría aquí habla de parte de Dios. Es claramente una personificación literaria. Pero creo que puedes ver de los versículos que leí hoy, que ninguno de estos pasajes tiene algo que ver con la personificación literaria. Ninguno de ellos es como eso.[5] Especialmente cuando tienes a los tres enlistados juntos – en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, o la gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, la comunión con el Espíritu. Simplemente es claro que no es un caso de personificación literaria.

Alumno: El pasaje completo de Mateo – en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo – una cosa interesante que James White hace cuando señala esto a los Testigos de Jehová es que, si tú realmente lees eso en la manera en la que ellos deben leerlo, lo que realmente estas diciendo es que debes de ser bautizado en el nombre de Jehová Dios, Miguel el arcángel y una la fuerza impersonal.

Dr. Craig: Lo cual es absurdo ¿verdad? Pondría a otras cosas en el mismo nivel del Padre que no podrían concebiblemente ser puestas en ese nivel.

Alumno: El Espíritu es la única persona de la Trinidad que es en cierta manera directamente llamado como Espíritu. Pero por supuesto que Dios el Padre también es espíritu, y antes de la encarnación el Hijo era espíritu. ¿Hay alguna manera en la que el Espíritu Santo es espíritu en una forma diferente o ello es lo único que tenemos para llamar a eso?

Dr. Craig: ¡No “a eso”! ¿Ven cuán fácil podemos caer en ello? ¿Es eso lo único que tenemos para llamar a eso? ¡Llamarlo a él! No estoy seguro porque el Espíritu Santo es dado el nombre que tiene. Puede ser que enfatiza un aspecto del ser de Dios, es decir, su actividad y poder. Justo en el principio de Génesis, tienes el Espíritu presente en la narrativa de la creación donde la oscuridad estaba en la faz del abismo y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. Podría ser que este lenguaje del Espíritu y el Espíritu Santo quiere enfatizar la actividad de Dios en el mundo mientras que el Padre y el Hijo son términos más relacionales y connotarían más amor, autoridad, sumisión y amor debido a esto. Ello simplemente es especulación que se me viene a la mente. No podría decir porque el Espíritu Santo tiene el nombre que él tiene.

Alumno: Pienso que este concepto de la Trinidad es muy interesante por varias razones. Una de ellas es que es una de las cosas que hace al cristianismo algo único. Ninguna de las otras religiones principales enseña esto. Pero también pienso que es un buen recordatorio porque no es simplemente esto como una bandera de advertencia cuando una doctrina religiosa de alguna clase la niega como los Testigos de Jehová o el mormonismo. Ello es una bandera roja. Sino que también es un buen recordatorio de que sin importar cuanto conozcamos sobre Dios, siempre habrá ciertas cosas sobre él que están más allá de nuestro entendimiento, y esa es la forma en la que debe de ser. Creo que la doctrina de la Trinidad es una doctrina esencial, no únicamente porque es enseñada en la Escritura, sino porque nos recuerda que siempre habrá ciertas cosas sobre Dios que estarán más allá de nuestra comprensión.  

Dr. Craig: Uno de los atributos tradicionales de Dios es que Dios es incomprensible. Cuando decían que Dios es incomprensible, ellos no querían decir que Dios es ininteligible o ilógico o incapaz de ser entendido. Lo que querían decir es que no puedes comprender a Dios en el sentido de entender todo. Él es infinito, por lo que a pesar de que obtenemos revelación y conocimiento sobre la naturaleza de Dios (él es omnipotente, omnisciente, moralmente perfecto, eterno, necesario y a se) pero no podemos comprenderlo en el sentido de poner nuestros brazos o nuestras mentes completamente alrededor de Dios y entenderlo exhaustivamente. Creo que tienes la razón en que la doctrina de la Trinidad nos recuerda eso. Por siglos, los judíos adoraban a Dios sin ninguna sospecha que Dios es Padre, Hijo y Espíritu Santo. Esto fue revelado únicamente en el tiempo a través de su encarnación en la persona de Jesús.  

Alumno: ¿Podría comentar sobre Juan 17:21? ¿Nos ayuda?[6]

Dr. Craig: Hablamos sobre esto el otro día. Jesús ora por los discípulos “para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste”. Creo que esto claramente muestra la distinción entre el Padre y el Hijo. Creo que eso muestra que Jesús no está hablando consigo mismo. Así que yo diría que este es un buen versículo para mostrar que el Padre y el Hijo son personas distintas. No estoy persuadido que, por sí mismo, sea un buen texto prueba para la deidad de Cristo porque el sentido en el que los discípulos están en ellos (en Dios el Padre, en el Hijo) no significa que somos Dios. Esto tendría que ser suplementado con otros versículos para llegar a la deidad de Cristo, pienso yo. Pero al menos llegas a la distinción de personas aquí.

Alumno: Me gusta pensar de la Trinidad como las tres personas reflejando las tres cualidades de Dios en relación con nosotros. Así que el Padre sería trascendente. El Hijo sería personal y relacional en esa manera. Y el Espíritu sería inmanencia – en términos de su función. 

Dr. Craig: Bueno, me siento un poco incómodo cuando dices que el Hijo es personal porque no queremos excluir eso del Padre ni del Espíritu. El Padre nos ama. Se tal manera Dios amó al mundo que dio a su Hijo. Así que mientras entiendo lo que dices sobre la trascendencia del Padre, me parece que algo diferente a ‘personal’ debe de caracterizar al Hijo. Yo pensaría que ibas a decir inmanencia al Hijo porque él entra al mudo – él entra en la historia humana de una manera que el Padre no ha hecho.

Alumno: El Hijo nos llama hermanos y nos llama amigos.

Dr. Craig: Sí, él comparte nuestra naturaleza humana.

Alumno: Yo diría que es una modalidad, no modalismo.

Dr. Craig: Estas en lo cierto al llevar nuestra atención al hecho de que el Hijo es único entre las personas de la Trinidad al tomar la naturaleza humana y en compartir con nosotros nuestra humanidad. Ni el Padre ni el Espíritu hace eso. Hablaremos más sobre ello cuando lleguemos a la doctrina de Cristo y en cómo es que debemos de entender esta noción de que Cristo tiene una naturaleza humana, así como una naturaleza divina.

Alumno: En el Antiguo Testamento, se menciona varias veces el Espíritu de Dios o el Espíritu del Señor. ¿Diría usted que este es idéntico con el Espíritu Santo del Nuevo Testamento, o la manera en la que funciona en el Antiguo Testamento porque Cristo aún no había venido?  

Dr. Craig: Yo sería muy cuidadoso sobre hacer una clase de identificación de uno-a-uno porque la doctrina de la Trinidad aún no había sido revelada en el Antiguo Testamento. Así que podían usar términos con respecto a Dios sin esa clase de precisión. Un ejemplo de esto sería Isaías 6 donde Isaías dice, “Vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y su manto llenaba el Templo”. Él tiene esta visión de Dios. En el Nuevo Testamento, Juan dice que era el Hijo – en realidad era Cristo. Era una visión de Cristo la que tuvo Isaías en el templo. Pero Isaías no sabía eso. Así que similarmente, cuando ellos hablan sobre el Espíritu del Señor haciendo esto o aquello en el Antiguo Testamento, creo que debemos ser muy cuidadosos acerca de sobre-leer en ello “esto es el Espíritu Santo”. Puede que lo sea, pero pienso que debemos ser cuidadoso.

Alumno: Siempre parece existir esta confusión de la que usted habló sobre el pasaje de Romanos 8 donde él va del Espíritu de Dios (pneuma theos) al Espíritu de Cristo (pneuma christos) a después simplemente Cristo. Parece haber una línea borrosa ahí. Hablamos como creyentes “Invité a Jesús a mi corazón” (como dice Efesios 3:17) o Apocalipsis 3:20 donde hablamos sobre Jesús a la puerta llamando y nosotros abriendo la puerta. Pero al mismo tiempo sabemos que en realidad no es Jesús, es realmente el Espíritu el que habita en nosotros. ¿Cómo llegamos a eso? ¿Cómo llegamos a esa idea? 

Dr. Craig: Intenté llegar a eso por lo que dije – el Espíritu Santo no actúa por su propia autoridad.[7] Él no se glorifica a sí mismo. Él no trae enseñanza que sea fuera de Cristo. Él llega en el lugar de Cristo para glorificar a Cristo y a traer a los discípulos – recuerden que eso es lo que Cristo les enseñó – su rol es completamente subordinado, me parece, a Cristo. Por lo tanto, él llega a ser tan cercanamente identificado con Cristo que alguien como Pablo puede decir, “Pero si Cristo está en vosotros, [aunque el cuerpo esté muerto a causa del pecado, sin embargo] el espíritu está vivo a causa de la justicia”. Pero pienso que técnicamente si estás haciendo teología, tú quieres decir que es el Espíritu Santo. Pero ellos simplemente se han identificado tan cercanamente uno con el otro que los términos pueden usarse de manera intercambiable. No hay nada de malo en ello, pienso yo, siempre y cuando entendamos lo que está pasando aquí.

Alumno: Creo que mencionó esto antes de que el concepto de personeidad no surgió hasta el Concilio de Nicea donde ellos debatían y entonces, ¿estamos añadiendo dificultades semánticas al testificar diciendo personeidad en lugar de mencionar simplemente a Cristo, al Espíritu Santo y a Dios el Padre?

Dr. Craig: Sí dije que el concepto moderno de una persona – el concepto psicológico de una persona – parece haberse originado a través de estos debates trinitarios donde los padres de la iglesia estaban intentando expresar la distinción del Padre, el Hijo y del Espíritu Santo en estos términos personales. Pero yo diría que sus aportaciones son genuinas y que nosotros deberíamos de apropiarlas y no rehuir de tal terminología porque lo ves en las Escrituras mismas, no que el Espíritu y el Hijo son llamados “personas” – no recurrí a ese tipo de lenguaje, yo recurrí a los versículos en los que ellos interactúan como personas. El Hijo ora al Padre, o el Padre dice, “Este es mi Hijo amado en quien tengo complacencia”. Estas son claramente lo que llamaríamos relaciones de “yo a tú” aquí entre las personas de la Trinidad. Una perspectiva de primera persona y una perspectiva de segunda persona. Una relación “yo a tú”. Creo que esto es capturado por el concepto de personeidad (personhood), y por lo tanto no deberíamos rehuir de esta terminología. Creo que es importante que la incorporemos.

FIN DE LA DISCUSIÓN

En la siguiente clase, comenzaremos a ver cómo la iglesia primitiva reflexionó sobre estos datos (informaciones) bíblicas para darle sentido.[8]

Traducción: Raul Jaramillo

Editado y Revisado por el equipo de traducción de Reasonable Faith.

 


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[5] 25:02

[6] 30:01

[7] 35:00

[8] Fin del Tiempo: 36:48 (Copyright © 2016 William Lane Craig)